Talleres del mundo: los oasis en el desierto

hoy nos vamos a detener en otro tipo de talleres muy especiales y que ofrecen un servicio que, en algunos casos, puede llegar a ser casi milagroso. Hablamos de locales que están prácticamente en medio del desierto y que pueden ser de gran ayuda para aventureros y amantes de los raids.

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A lo largo y ancho del mundo se celebran diversos eventos offroad, como el Rally Dakar, el Rally de Marruecos o la Baja 1000. Son competiciones en las que los pilotos circulan gran parte del tiempo por el medio del desierto, atravesando lugares inhóspitos, sin apenas orientación y a merced de las caídas o de las averías producto del calor y las condiciones del terreno. Precisamente las averías son uno de los grandes enemigos de los corredores, y pueden llegar a ser un gran problema si no pueden llegar al campamento para solucionarlas. ¿Qué hacer entonces?

Se podría decir que en el desierto no estás solo. Es habitual ver pequeñas localidades en las que los habitantes están muy acostumbrados a ver esas caravanas de motos y coches offroad e, incluso, en muchos casos se han beneficiado de esta “peregrinación”, tanto de corredores de competición, como de aficionados a la aventura. Este flujo constante de coches y, sobre todo, motos trail, les ha permitido a los talleres ubicados en estas zonas de paso tener un gran conocimiento de la mecánica de las marcas europeas.

Normalmente se trata de talleres cuya apariencia no da demasiada confianza, ya que tienen poco que ver con los de occidente, sobre todo en cuestiones de espacio, orden, ventilación o maquinaria. Sin embargo, en la mayoría de ellos pueden realizar casi cualquier arreglo mecánico y tienen la llave para que podamos proseguir con nuestra aventura.

Su objetivo es dar servicio a aquellos clientes que no tienen las piezas o herramientas necesarias para realizar por sí mismos la reparación. Lo mejor es que los talleres de estas localidades “en medio del desierto”, no suelen aprovecharse de la situación desesperada de los clientes. Al contrario, la mayoría de ellos se desviven por llevar a cabo la reparación, si no tienen una pieza la buscarán hasta que la encuentren, y si es necesario, estarán toda la noche trabajando hasta solucionar el problema. Suelen ser talleres económicos, teniendo en cuenta la urgencia de las reparaciones que realizan.

Lógicamente, abundan los talleres familiares e independientes y son escasos los de marcas oficiales. Sí que existen talleres privados que trabajan casi exclusivamente con determinadas marcas, aunque no es lo más común. Además, es habitual que trabajen tanto con coches como con motos, quads o buggies.

Para hacernos una idea de cómo trabajan este tipo de talleres, nada mejor que una frase que se le atribuye al recientemente fallecido Mohamed “El Gordito”, leyenda del mundo de la reparación gracias a su famoso taller en Zagora (Marruecos). Cuando los clientes le preguntaban cómo podía saber cuándo iban a llegar, él les contestaba: “En el pueblo me han dicho que habéis comprado pan”.

 

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