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Una reflexión sobre el diseño de los coches eléctricos (by José Antonio Aranda García 27/10/2016)

by José Antonio Aranda García on 27 octubre, 2016
¿PORQUE SERÁN DIFERENTES A LOS COCHES DE COMBUSTIÓN INTERNA?

Hasta hace pocos años, los pocos coches eléctricos que había en el mercado aprovechaban carrocería y suspensiones de coches tradicionales de combustión, pero la arquitectura y condicionantes técnicos de los coches eléctricos son diferentes, y por eso ya empieza a haber automóviles eléctricos con plataforma y carrocería propia, que no comparten con otras variantes de motor térmico, como el Nissan Leaf, Tesla Model S, Renault Zoe, o BMW i3, y esta parece que será la tendencia en el futuro.

Diseño y estilo

He pensado que antes de entrar en materia, merece la pena aclarar la diferencia entre “diseño” y “estilo”, pues en este artículo voy a hablar de ambos términos y considero que no son exactamente lo mismo. Se debería de utilizar la palabra “diseño” para referirse a la arquitectura, concepto, formas, y materiales que definen un objeto, con el objetivo principal de cumplir una o varias funciones. Matizar que -al contrario de lo que muchos piensan- la estética no es el primer objetivo del diseño, aunque sin embargo, un objeto bien diseñado tiende a ser bello.

Por lo que respecta al “estilo”, entiendo que es aquella disciplina que tiene por objeto el que los objetos sean bellos. Así, tenemos objetos muy bien diseñados, que cumplen perfectamente su función, a la vez que economizan recursos, pero que no son especialmente estilosos, y otros objetos con mucho estilo, pero que en realidad, no están bien diseñados, pues o no cumplen perfectamente su función, o necesitan de un uso excesivo de materiales o mano de obra para su fabricación.

Diría que existe una tendencia generalizada a confundir ambos términos, y es frecuente oír hablar de “diseño”, cuando en realidad a lo que nos referimos es al “estilo”. En mi opinión, el estilo debe de formar parte de un buen diseño, y este último que debe de ser coherente y honesto con la función y filosofía del objeto.

BMW 540i xDrive

El diseño y estilo de los coches de combustión interna

Ya llevamos más de un siglo evolucionando los coches y su arquitectura. Diseño y estilo se han ido adaptando a los requerimientos técnicos de los coches de combustión interna: rejillas para refrigerar los radiadores y mecánica, proporciones y volúmenes que se adaptan a los motores, plataformas condicionadas por líneas de escape y transmisiones, espacio para el depósito de combustible, interiores concebidos para alojar la palanca de cambios y pedal de embrague…

Así, nuestro subconsciente se ha ido acostumbrado a frontales con entradas de aire (que inconscientemente asociamos a una boca) rejillas de ventilación, salidas de escape, largos capós que sugieren potencia, etc. Desde luego, los diseñadores y estilistas lo saben, y se diseñan coches para que gusten a nuestro subconsciente, que al fin y al cabo, es el que decide si un coche nos gusta o no, y en última instancia, decide la compra.

Tesla Model S

El diseño de los coches eléctricos

Actualmente son pocos los modelos de arquitectura eléctrica específica, y hay importantes diferencias conceptuales entre ellos. Los ingenieros están trabajando a marchas forzadas intentando buscar las mejores soluciones a los problemas que plantea esta nueva tecnología, que abordan desde diferentes filosofías… Es decir, todavía no está claro cual será la arquitectura que se impondrá, pero lo que sí parece es que los coches eléctricos necesitarán menos espacio para el motor y periféricos, y a priori, más espacio para las baterías, que además pesan lo suyo.

La verdad es que no está claro si los motores acabarán en el tren trasero, en el delantero, en ambos, o si estarán en las ruedas… y ello afectará a la posición del maletero (o de los maleteros). Sea como sea, parece que los coches eléctricos podrán aprovechar mejor el espacio longitudinal, por lo que serán más cortos, o bien más habitables (si mantienen la longitud). El frontal podrá ser más corto e inclinado, y ello sin perjuicio de la seguridad en caso de colisión frontal, y todo apunta a que las baterías irán bajo el piso, lo cual ayuda a conseguir un buen equilibrio entre ambos trenes, y además, un centro de gravedad muy bajo, aunque podría hacer que -en general- los coches sean un poco más altos.

Nissan ESFLOW Concept

El estilo de los coches eléctricos

Como decía más arriba, el estilo es realmente importante, pues marca la diferencia entre que un coche nos guste o no. Por otro lado, nos gustan las cosas a las que estamos acostumbrados… y aquí aparece uno de los primeros problemas estéticos de los coches eléctricos, porque como necesitan mucha menos refrigeración que los coches de motor térmico, la parrilla delantera podría ser mucho más pequeña, e incluso desaparecer… Como decía, estamos acostumbrados a entradas de aire relativamente grandes, y muy a menudo, con formas que recuerdan a una boca, por eso, un coche sin rejilla, o con una rejilla muy pequeña nos resulta raro. Es como una cara sin boca.

Es por eso que Tesla diseñó una especie de “boca” delantera negra para su Model S, una “boca” que en realidad estaba casi completamente cerrada por una especie de escudo negro, y ahora, que Tesla parece pensar que nos estamos acostumbrando, la ha sustituido en el restyling por una forma tridimensional que -eso si- sigue pretendiendo recordar las formas de una entrada de aire al uso. Por lo demás, el diseño del Model S es relativamente conservador, sus motivos tendrán…

Otras marcas -que no se jugaban tanto- han sido más atrevidas, y han diseñado sus coches eléctricos de forma que llamaran la atención. Podríamos decir que la idea general es adoptar un estilo poco agresivo y relativamente futurista, de formas relajadas. ¿Porqué?

Bien, en primer lugar han de gustar al cliente potencial, y este tipo de cliente, o tiene inquietudes ecológicas, o bien se siente atraído por la tecnología y diseños futuristas, o todo a la vez. Por otro lado, y como tengo mis dudas sobre la rentabilidad para las marcas de los primeros coches eléctricos, creo que las marcas lo enfocan más bien como una inversión de futuro e imagen de marca. Por eso parece lógico que las marcas deseen que sus coches eléctricos llamen la atención, sirviendo de anuncios tecnológicos rodantes. Por lo que respecta a lenguajes de diseño y proporciones de los diferentes modelos y concept cars, hay algunos puntos en común (detalles en azul, formas aerodinámicas, líneas poco agresivas… ) pero también ciertas divergencias entre los diferentes coches de serie o prototipos que me gustaría analizar en detalle ¿me acompañáis?

Nissan Leaf

Lanzado en 2010, el Leaf pretendía desmarcarse del resto de la gama Nissan de la época con un diseño futurista y en absoluto agresivo. Se trataba de llegar al cliente ecológico y ciudadano, sin aspiraciones velocísticas, y al que debería de gustarlo conducir un coche con un diseño un tanto naïf. Por eso apenas tiene entrada de aire delantera, y sus formas son todo curvas dulces y formas futuristas, que trasladan al conductor a un mundo más verde y humano… No puede decirse que tenga mucho estilo, ni tampoco que sea un buen diseño (sus formas son un tanto gratuitas) pero consigue los objetivos de transmitir el contenido y de distinguirse del resto del tráfico.

Tesla Model S

Al margen de su silueta de coupé de cinco puertas, con un morro inusualmente bajo y relativamente corto (es lo que tiene su peculiar arquitectura), poca cosa en el Model S trasluce su innovadora arquitectura. Se podría decir que el estilo del Tesla es bastante conservador, quizás poco coherente con su contenido tecnológico, pero hay que entender que Tesla ya corría suficientes riesgos cuando se decidió a lanzar el Model S como para encima ponerse creativos con un estilo rompedor, que podría tirar para atrás algún cliente…

Parece una opción lógica, porque además, Tesla no necesita -como otras marcas- diferenciar sus coches eléctricos del resto de una gama con motores térmicos. Un detalle curioso es la falsa parrilla delantera, que empezó siendo negra y lisa (en un intento evidente de presentar un diseño que no fuera demasiado chocante) para prácticamente desaparecer en el reciente restyling, una vez que Tesla ha decidido que su Model S puede permitirse un look un poco más futurista.

Renault ZOE

Debo de reconocer que me encanta el ZOE, con ese frontal afilado, y a la vez redondeado, que transmite movimiento, pero no agresividad, con sus proporciones simpáticas pero a la vez elegantes, y con un bonito lenguaje de diseño. Tal vez hubiera sido buena idea diseñarlo de forma que expresara más claramente su condición de coche eléctrico. Imagino que Renault tuvo miedo de que ello le restara clientes de gustos conservadores, pienso que la marca del rombo ha perdido la oportunidad de conseguir mayor impacto como fabricante de eléctricos. Espero que la probable próxima generación mantenga lo agradable de la línea del ZOE, pero añadiendo unas formas que expresen mejor su contenido.

BMW i3

BMW ha hecho un tremendo esfuerzo tecnológico con el i3 e i8, diseñando una ligera plataforma de carbono específica y muy sofisticada, que pretende compensar en parte el peso de las baterías… y claro, quería que el diseño y estilo exterior lo reflejaran, con un diseño muy tecnológico, futurista y original. El objetivo se ha cumplido con creces, y el i3 resulta un anuncio rodante, además de tener una imagen que gustará a los potenciales clientes, que valoraran su diseño que transmite cierta calidad, originalidad, modernidad, y tecnología.

Mercedes-Benz Generation EQ Concept

Mercedes afirma que va a lanzar toda una gama de modelos bajo la marca EQ: desde el SUV grande hasta el biplaza descapotable, y esta vez parece que la marca más veterana del mundo va en serio. Por eso hay que analizar bien el diseño de este EQ Concept. Desde luego, no es revolucionario, y nada en las proporciones del EQ Concept sugiere su tecnología eléctrica -de hecho, su prominente volumen delantero parece innecesariamente grande-, lo que anuncia un concepto de diseño muy conservador, que seguramente se extenderá a los modelos de serie.

Tampoco se han atrevido los de Stuttgart a prescindir de la típica parrilla de la marca, -innecesaria en un eléctrico- diseñando una simplona pantalla virtual, que solo tiene sentido desde un punto de vista ornamental, y que recuerda a las parrillas “de pegatina” de algunos coches de la NASCAR… pero el colmo es el “adorno” de la zona baja del paragolpes trasero que pretende recordar unas salidas de escape… Por lo demás, los consabidos colores azules de los coches eléctricos, y poca cosa más…

Sin embargo, hay que reconocer que el diseño es agradable y sugiere aerodinámica, e imagino que este conservadurismo en el diseño debe de haber sido muy meditado por los miembros del consejo de administración.

Volkswagen I.D. Concept

Volkswagen I.D. Concept

Tal vez el concept car eléctrico más interesante desde el punto de vista del diseño sea el reciente I.D. de VW, porque además de prefigurar el hermano eléctrico del Golf, hace gala de un diseño muy coherente y hasta imaginativo para lo que la marca alemana nos tiene acostumbrados. Las proporciones son muy interesantes, y su silueta con un capó muy corto es coherente con la arquitectura, que no necesita de un volumen anterior que aloje el motor.

Por lo que respecta al lenguaje de diseño, me parece una interesante evolución del iniciado con el genial Up!, y se separa del resto de VW. El dinamismo se consigue jugando con los volúmenes, que integran las ruedas en el diseño del conjunto, y con la nervadura que rodea al coche y que delimita perfectamente la línea de cintura, con unos atractivos cristales laterales muy inclinados. Las superficies combinan con gracia las curvas con aristas muy marcadas, y no hay un ápice de agresividad, no hay nervios de carácter innecesarios. En conjunto, el diseño más bien minimalista sugiere la economía de materiales que aprecian los clientes ecologistas.

Una vez más, los estilistas han tenido que “hacer algo” en el frontal del coche, pues nuestro subconsciente -acostumbrado a las rejillas en el paragolpes delantero- rechazaría un paragolpes delantero monocromático, y han diseñado un curioso punteado de color plateado. Una solución que contribuye al aspecto amable del coche, y que aunque no deja de recordar el diseño de una rejilla, si deja claro que estamos delante de un coche un tanto especial, un vehículo que no desperdicia energía generando demasiado calor. Bien pensado.

Volkswagen I.D. Concept

¿Será así el diseño de los coches del futuro?

Resulta significativo que mientras el diseño de los coches “normales” se está volviendo cada vez más agresivo y con aperturas de ventilación que sugieren tremendas pérdidas de energía -en forma de calor- vemos que en los concept-car eléctricos se avanza en dirección opuesta, con formas sencillas que sugieren economía de recursos, amabilidad, aerodinamismo, ligereza y limpieza, algo perfectamente lógico. Por otro lado, la simplicidad de su diseño también sugiere la fiabilidad de las cosas simples…

Tal vez me equivoque, pero puede que dentro de unos años se imponga la estética limpia y amable de los coches eléctricos, y los coches que queden de combustión tiendan a imitarles disimulando su condición de dinosaurios excitados y acalorados.