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¡El SEAT 600 cumple 60 Años!

UN REPASO A LA HISTORIA DE NUESTRO QUEIDO “SEILLAS”

Hace unos pocos días -el 27 de junio para ser exactos- se cumplía el 60 aniversario de la producción del primer “Seillas” -tal y como conociamos al 600 en mi familia-. Fue un coche que significó muchísimo en la automoción española, ya que fue el primero fabricado en cierto volumen, el primero que estuvo al alcance de una parte de la clase media trabajadora, y el primero que se fabricó y vendió en España en cantidades suficientes como para considerarlo “popular”. ¿Quieres repasar con nosotros su historia?

Once años después de que acabara la Guerra Civil Española -y cinco después de que acabara la Segunda Guerra Mundial-, la industria y la economía solo eran capaces de fabricar y vender unos pocos cochecitos como el Biscuter. Parecía que en España no teníamos ni el bagaje tecnológico, ni empresas capaces de diseñar e industrializar automóviles modernos, una pena que no se confiara más en nuestra capacidad, pues -sin ir más lejos- Wifredo Ricart y Pegaso fueron capaces de diseñar y construir el excepcional Pegaso Z102 en la misma época…

La España autárquica de la época estaba aislada del resto de Europa y del resto de mundo, tanto política como comercialmente, y el ritmo de crecimiento económico era mucho más lento que el de la mayoría de países europeos. Solo un dato: en aquella época, en España solo había 3,1 vehículos por cada 1.000 habitantes.

SEAT 600

Concentración de SEAT 600 a finales de los 90

En aquel contexto, y con la sana intención de motorizar el país y de paso, dinamizar la economía industrial, el Estado español fundó en 1950 -a traves del INI (Instituto Nacional de Industria)- la SEAT (Sociedad Española de Automóviles de Turismo). El Estado participaba con un 51% en la empresa, un 30% era capital de bancos, y Fiat participaba con el 9% restante. El estado quería que SEAT sirviera para dinamizar la industria auxiliar, y entre otras clausulas, exigió que el 90% de los componentes fueran de fabricación nacional, una exigencia difícil de cumplir, ya que en la época había muy poca industria auxiliar.

En solo tres años salía de la fabrica de SEAT en la Zona Franca de Barcelona el primer coche, un 1400 fabricado bajo licencia Fiat, un coche de clase alta en aquella época, que en España podían permitirse poquísimos. El mismo año que SEAT presentaba su 1400, FASA-Renault hacía lo propio con el Renault 4/4, fabricado en Valladolid bajo licencia de Renault. El 4/4 era la versión española del 4CV, un coche que la marca francesa lanzó en la posguerra y que estaba claramente inspirado en el Volkswagen Escarabajo, también con motor trasero pero algo más pequeño, disponía sin embargo de cuatro puertas.

El 4/4 era un coche realmente interesante en su época y fue todo un éxito en Francia, pero el precio “franco fábrica” (la expresión de la época para “sin impuestos”) de 76.400 pesetas era muy alto para las posibilidades económicas del españolito medio, por lo que su linea de producción se diseñó para un volumen de producción relativamente modesto, que en sus seis años de producción alcanzó 26.298 unidades.

 

SEAT 600N

SEAT 600N descapotable

El nacimiento del SEAT 600

Como seguramente ya sabrás, en cuanto a diseño y mecánica, nuestro SEAT 600 era básicamente un Fiat 600 fabricado bajo licencia de la marca italiana. El Fiat 600 también fue el coche que inició la motorización de la Italia. Dante Giacosa lo diseñó con ese propósito y -tal y como te explicaba hace unos días en el artículo sobre el Fiat 500-, el diseño se basó en la idea de Hans Meter Bauhof, un empleado alemán de la Deutsche-Fiat.

El joven Bauhof envió los diseños a Giacosa de un pequeño utilitario de arquitectura similar a la del Escarabajo, y Giacosa en seguida entendió que ese era el coche que debían de diseñar y fabricar. El Fiat 600 supuso un gran éxito de ventas en Italia, y junto al Fiat 500, fueron los coches que motorizaron al país transalpino. Nada menos que 2.695.197 Fiat 600 se vendieron en Italia, 923.487 en Yugoslavia, 304.016 en Argentina, 171.355 en Alemania… y bajo marca SEAT, también en España.

El éxito del Fiat 600 en Italia inspiró a la gente de SEAT, que -bajo el paraguas del INI-, se animó a iniciar la aventura de la fabricación del SEAT 600, un coche con la habitabilidad mínima exigible y con un diseño que facilitaba una razonable economía de fabricación, que parecía el modelo ideal para motorizar a nuestro pais. Y así se trabajó en la construcción de una nueva linea de fabricación para el SEAT 600, consiguiendo ponerlo a la venta en junio de 1957 por 65.000 pesetas F.F., que se convertían en 71.400 después de impuestos.

SEAT 600N

SEAT 600N descapotable

La primera unidad fabricada fue para un hijo del General Muñoz Grandes, que dirigió la División Azul en el teatro ruso en la SGM. No se matriculó hasta diciembre, con placa M 184018 (Madrid), ese coche fue dado de baja en 1985. La primera matrícula del 600 fue la B 141141 (Barcelona), de acuerdo a Museo SEAT. El modelo original de 1957 -600 N- contaba con un motor tetracilíndrico de 633 cc y 21,5 CV de potencia. Con un consumo medio de 7 l/100 km era capaz de llevar gente a un máximo de 105 km/h durante 400 kilómetros -tengamos en cuenta que en aquella época no había autopistas en España-.

Aplicando la inflación interanual esas 71.400 pesetas serían unos 18.000 euros de los de hoy, pero si tenemos en cuenta que el salario medio anual de aquella época rondaba las 8.000 pesetas brutas, queda claro que en realidad, el SEAT 600 no estaba al alcance de la mayoría de los españoles. A modo de ejemplo, un maestro de escuela -que ganaba unas 16.000 pesetas brutas anuales- tendría que haber trabajado unos cuatro o cinco años para pagar un SEAT 600, mientras que hoy en día, el sueldo medio bruto de un año de un profesor a jornada completa debería permitirle comprar un SEAT Ibiza.

A pesar de ello, el 600 encontró en seguida un hueco entre la incipiente clase media. La única opción al SEAT 600 era el Renault 4/4, y enseguida el número de solicitudes del 600 superó las expectativas de la empresa. Pocos meses después de su lanzamiento, la cartera de pedidos del SEAT 600 superaba las 100.000 unidades y la empresa tuvo que cerrar la lista de admisión. Solo un año después -en 1958-, SEAT multiplicaba por cinco su producción.

SEAT 600D

Y con el aumento de la producción vino el aumento de plantilla, lo que despertó la “conciencia de la clase trabajadora” y favoreció que entraran en SEAT células críticas con el régimen político. Poco a poco empezaron a sucederse quejas relacionadas con la higiene, la comida y las condiciones laborales, hasta que en 1958 tuvo lugar la primera huelga en SEAT -huelga en solidaridad con los 15.000 mineros asturianos huelguistas, que paró los pozos mineros durante tres semanas-, y que se saldaba con el despido inmediato de los huelguistas de SEAT.

Para garantizar la paz social, las condiciones laborales fueron mejorando, los sueldos fueron subiendo, de forma que el salario medio de un trabajador de SEAT doblaba la renta per cápita de la época, todo al mismo tiempo que la producción del 600 aumentaba a ritmo imparable. La lista de espera para un 600 era larga, ya que la demanda superaba la oferta, y por otro lado, había una fuerte protección arancelaria contra la importación de coches extranjeros.

Para apuntarse a la lista de espera había que demostrar solvencia y adelantar 20.000 pesetas

Además, tampoco se daban demasiadas facilidades para que otros fabricantes se instalaran en España… Lo cierto es que el 600 tuvo pocos competidores en sus primeros años, pues además del Renault 4/4 -más caro y con un volumen de producción limitado-, solo estaba el Citröen 2CV -que apareció en 1959-, un coche que en realidad nunca fue competencia del 600, pues estaba más enfocado al ámbito rural.

SEAT 600D

SEAT 600D

El 600 significó para muchas familias un sueño, y para las que pudieron acceder a él, la capacidad de empezar a disfrutar del tiempo libre de otra manera. Los fines de semana nos llevaba de excursión –al campo, al río, a la montaña…-, nos permitía ir a visitar a la familia del pueblo y de paso “fardar de coche”. Con el 600 empezaba también un incipiente turismo interior, y era el coche que utilizaban los currantes “Rodríguez” para ir los fines de semana a la playa o a la sierra, donde les esperaba su veraneante familia.

En 1963 llegó el SEAT 600 D primera serie, con 767 cc y 29 CV de potencia, que ya le permitía alcanzar 108 km/h manteniendo el consumo. No solo aumentó 4 CV, sino el par máximo de 39,2 a 51 Nm. Se puede distinguir por las luces de posición e intermitencia por debajo de los faros, la llave de arranque en el centro del salpicadero y la nueva caja de luces por palancas.

La segunda serie del 600 D, aparecida en 1966, mantuvo la potencia pero tuvo cambios estéticos. En los paragolpes recibieron unos topes de goma, los tapacubos pasan a ser lisos, las ruedas negras y los biseles de los faros recibieron una visera. En el interior los asientos crecieron en tamaño. Hasta el momento la apertura de puertas era “suicida”, en sentido inverso al habitual.

Poco a poco, el 600 se fue asentando en nuestro país, y SEAT -en colaboración con carroceros externos- lo aprovechó para lanzar carrocerías especiales, como la versión comercial y sobre todo, el curioso 800, un 600 alargado y con cuatro puertas que se diseñó y fabricó en Carrocerías Costa de Terrassa -un coche que empieza a ser cada vez más buscado, y del que no existe el equivalente Fiat-.

Pero los tiempos fueron cambiando, y las familias empezaban a querer coches un poco más grandes… El precio de las materias primas empezó a descender, y poco a poco, el hacer coches un poco más grandes dejó de ser mucho más caro. En 1964 salia a la venta el Renault 4, y en 1965 empezaba a venderse en España el Simca 1000 y el Renault 8.

Un año después, SEAT lanzaba el 850, un coche que -aunque más pequeño que sus rivales de origen francés-, era mucho más capaz que el 600, y poco después aparecía el primer SEAT “familiar y de precio accesible”: el 850 de cuatro puertas, también diseñado por Carrocerías Costa, que fabricaba la carrocería “en blanco” (carrocería acabada, sin mecánica ni resto de componentes).

En 1969 hace aparición el SEAT 600 E, con apertura de puertas convencional, un embellecedor central de una sola línea horizontal -desaparece la “bigotera” y el águila- y cambios en los grupos ópticos. Mecánicamente permaneció como el 600 D y se produjo hasta el final. En los últimos compases de su vida apareció el 600 L Especial, con un motor de 32,5 CV que le permitió llegar a 120 km/h, y un interior más lujoso.

El hermano italiano del SEAT 600 dejó de fabricarse en 1969, cuando se quedó sin mercado, pues la gama de Fiat quedaba perfectamente escalonada por abajo con el 500 y 850. Pero SEAT nunca creyó ni en el 500, ni en su sustituto, el 126 -tal vez demasiado pequeños para nuestro mercado-, y siguió fabricando el SEAT 600 como coche de acceso hasta 1973.

El equivalente actual del 600 es el SEAT Mii, que se fabrica fuera de España y no tiene la popularidad del Ibiza

En total, se fabricaron 794.406 unidades del SEAT 600. En 1974, aparecía el SEAT 133, un pequeño dos puertas también de motor trasero, que sustituía a la vez al 600 y al 850. Este modelo no alcanzó demasiado éxito, y es que la época de los utilitarios todo-atrás llegaba a su fin. Una de las complicaciones inherentes a este diseño es la refrigeración del motor, una cuestión delicada en los 600, refrigerados por aire. En circulación sobreviven actualmente menos de 10.000 unidades.


Comparativa visual de los cuatro modelos principales del SEAT 600

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Un clásico por derecho: “naciste príncipe y mueres Rey”

Hoy en día y poco a poco, el SEAT 600 se está convirtiendo en un símbolo y en un clásico muy apreciado en nuestro país, y es que somos muchos los que alguna vez viajamos o condujimos uno. Además, tiene un diseño agradable y simpático, y aunque en realidad no lo inventamos nosotros -España no es país para inventores-, lo queremos mucho, al fin y al cabo, con el empezó la movilidad en nuestro país. ¡Hasta tiene un monumento en Fuengirola!

Monumento al SEAT 600 en Fuengirola

Monumento al SEAT 600 en Fuengirola – Fotografía: LANOEL – CC BY SA

En directo, Festival de la Velocidad de Goodwood 2017

Merece la pena verse. Es un espectáculo para cualquier aficionado a la automoción:

Retransmisión en directo, con señal de televisión en streaming, de una de las pruebas de motor más espectaculares de calendario mundial: el Festival de la Velocidad de Goodwood, la gran fiesta anual del mundo del motor.

Durante cuatro días podrás ver rodar a los mejores coches deportivos del momento compitiendo por ser los más rápidos en la subida a la colina, prototipos que llegarán en los próximos años y coches de competición de todas las disciplinas y todas las épocas. Algo que solo sucede en el mundo este fin de semana.

Este año Ferrari será protagonista por su 70 Aniversario (habrá un desfile de coches especial de la marca italiana) y la gran estrella invitada será el campeón del mundo de F1, Nico Rosberg, que volverá a pilotar un Mercedes. Una retransmisión para no perderse.

SEAT 600 BMS, una restauración con sabor ibérico

UN HOMENAJE A SU MODELO MÁS EMBLEMÁTICO

Corría el año 1957 cuando el primer SEAT 600 salió de la linea de montaje de la marca española en la Zona Franca de Barcelona; para ser exactos, fue el 27 de junio cuando se fabricó la primera unidad del que tal vez haya sido el coche más importante en la automoción española. Nada menos que 783.745 Seiscientos/Seillas/Pelotillas fueron fabricados durante 16 años, pero hoy no me extenderé demasiado en la historia del 600, un coche que merecerá un completo artículo en Pistonudos…

SEAT no quería realizar una restauración más de este 600, la ocasión merecía hacer algo realmente especial, y el equipo de SEAT decidió realizar una especie de respetuoso homenaje al mítico utilitario. Probablemente, nunca un coche tan modesto haya recibido tantos mimos y cariño, y con un resultado tan elegante como discreto. La ocasión para presentarlo ha sido el Salón del Automóvil de Barcelona de 2017.

El modelo elegido ha sido un SEAT 600D convertible de la primera serie, y lo primero que llama la atención es su preciosa pintura metalizada de color gris azulado, muy actual, pero a la vez, similar al gris claro presente en la paleta original. Las llantas pintadas en color marfil y los neumáticos con el flanco blanco también forman parte de las discretas modificaciones, pequeños cambios que, lejos de traicionar el espíritu del 600, realzan su diseño, simplicidad y carisma. Por lo demás, el exterior del coche respeta el del modelo original, aunque con una calidad de acabados realmente espectacular, muchísimo mejor que la que disfrutaban los SEAT 600 cuando salían de la linea de montaje…

SEAT 600 BMS

El interior también se ha tratado con el mismo buen gusto, respeto y amor por el detalle, sustituyendo los tapizados de PVC (skay) por piel de gran calidad, y el tejido original por uno nuevo realmente exquisito y muy agradable al tacto.

En cuanto a mecánica, el 600 BMS se basa en las especificaciones del modelo fabricado entre 1964 y 1965, con su depósito de combustible cuadrado y colocado a la derecha del vano delantero, sus paragolpes planos, unos preciosos tapacubos originales de aluminio… También se han respetado los asientos, que en esta serie solo abatían el respaldo para poder acceder a los asientos traseros. Como detalle que ilustra lo respetuoso de la restauración, bastaría decir que el circuito de refrigeración no tiene depósito de expansión, exactamente como en el modelo del 64/65. Más de 1.000 piezas se han tenido que cambiar o restaurar con esmero, y se han empleado más de 1.500 horas de trabajo…

Evidentemente, el coche conserva sus cuatro frenos de tambor, sus diminutas ruedas, y sus suspensiones, independientes con ballestón en el tren delantero, y de trapecio oblicuo en el eje trasero. El motor es también de origen, un cuatro en linea de 767 cc, que entrega los mismos 32 CV a 4.800 RPM que el modelo original… Vale, puede que no sean muchos, pero si tenemos en cuenta que solo pesa 600 kg, seguramente el coche sea más ágil de lo que a priori estés pensando. En cualquier caso, alcanza unos respetables 108 km/h en llano…

SEAT 600 BMS

Por supuesto, todos los componentes mecánicos son absolutamente iguales a los de origen, aunque la mayoría -como por ejemplo el cambio-, se han rehecho por completo. Como prueba de que SEAT ha querido que el BMS sea algo serio, el coche tiene toda la documentación al día, y se ha matriculado. Pequeño, muy pequeño, el 600 solo mide 330 cm de largo por 138 de ancho y 140 de alto, es decir, 26 cm más corto y 26 más estrecho que el ya de por si pequeño SEAT Mii.

Aunque todo el coche está hecho usando recambios originales SEAT, el objetivo era obtener un acabado final de la máxima calidad posible, por lo que el ajuste y la calidad percibida son infinitamente superiores a los del 600D original. El proceso de restauración ha sido tan minucioso, que en lugar de pintar la carrocería y montar a continuación la mecánica e interiores, primero se montó todo el coche antes de pintar, para realizar todos los ajustes necesarios. Una vez finalizado este proceso, se volvió a desmontar completamente antes del proceso de pintura, volviendo a montarlo todo de nuevo, esta vez con la seguridad de que todo encajaría perfectamente, y minimizando el riesgo de dañar la pintura… ¡Un trabajo de nivel!

Personalmente, a mi me recuerda un poco -y salvando las distancias- al trabajo de Singer sobre los 911, y me siento orgulloso de que la marca española haya hecho un esfuerzo tan grande para homenajear un coche tan humilde, pero tan importante para muchos.

¿Que significa el SEAT 600 BMS?

El 600 se está convirtiendo en un clásico popular al que España le tiene mucho cariño, y en el que algunos invierten bastante más dinero del que a priori parecería razonable, tal vez este 600 BMS inspire a muchos otros a restaurar y cuidad su querido 600, ojalá.

¿Renacerá el SEAT 600? Lo veo difícil, y aunque imagino que podría darse un rodeo para evitar “pisar” los derechos de FIAT sobre el 600 original, no creo que exista mercado suficiente para un “nuevo” SEAT 600, tal vez en parte porque Fiat ya se ha asentado en el mercado con su 500, un coche de estética muy similar. ¿Tal vez un sucesor del Mii con algún guiño al diseño del SEAT 600? Ojalá…

Sea como sea, el 600 BMS anuncia que SEAT está orgullosa de su historia, y ahora que están animados, a ver si nos sorprenden con algo auténtico, tal vez un 1200 Sport “Bocanegra” del siglo XXI, un coche halo que de identidad a la marca… ¿Porqué no?

Un MG GT de 1950 en Bricar-Motor!

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Esta preciosidad, un MG GT de 1950, paseó su chapa por nuestro taller hace unos días. Un gustazo para los amantes del motor. El propietario, muy a su pesar, tiene que desprenderse de él y lo pone a la venta. Si estás interesado puedes ponerte en contacto con Bricar Motor.