Prensa del motor

El Seat Ibiza, el coche más robado en España

El Porsche Cayenne y el Audi Q7, los ‘premium’ más hurtados. El robo digital se impone al robo con violencia.
El coche más robado el año pasado fue el Seat Ibiza, seguido del Ford fiesta y del Volkswagen Golf, según los datos de Techco Security sobre el robo de vehículos llevados a cabo en España en 2016. Y Madrid es la ciudad que más sustracciones acapara con el 52% del total.El informe explica que el 90% de los robos se producen en los aparcamientos de los centros comerciales y en la calle, mientras que en las gasolineras se produce el 7%.

La información recoge las cifras de todos los actos delictivos conocidos y registrados por el Centro de Operaciones Remotas (SOC por sus siglas en inglés) de la compañía, aunque no cifra el número.

Según dichos datos los coches de gama media fueron los vehículos más sustraídos en España en 2016. Por modelos, el Seat Ibiza (39%), el Ford Fiesta (13%) y el Golf de Volkswagen (13%) “fueron el blanco preferido de los ladrones”. En cuanto a los coches de gama alta, estos se decantaron por el Audio Q7 y el Porsche Cayenne.

Para Rafael Ruiz, coordinador general del SOC de Techco Security, los motivos de estos datos radican en que “existe una mayor demanda de este tipo de automóviles; porque son más fáciles de sustraer y cuentan con menos sistemas de seguridad; y porque sus piezas son de las más solicitadas en el mercado negro de segunda mano, debido principalmente al perfil de conductor de este tipo de coches”.

Los datos globales del SOC de Techco Security también indican el tiempo medio de recuperación de los vehículos denunciados por sus clientes se situó en 5 horas y 28 minutos, gracias a la eficacia de los dispositivos GPS que llevan ocultos algunos coches.

Sin embargo, la compañía alerta del incremento de inhibiciones de la señal GPS/GSM en ciertos dispositivos que no gozan de vías alternativas de transmisión (es decir, poder transmitir las coordenadas por otras vías de comunicación cuando la principal está inhibida), que afectó a 1 de cada 4 vehículos.

Por provincias, Madrid (52%), Málaga (10%) y Badajoz (6%) fueron las que más actos delictivos registraron en 2016. Noviembre y marzo son los meses en los que más se delinquió, según los datos del Centro de Operaciones Remotas de Techco Security.

Violencia de guante blanco

El 3% de los robos se efectúan con violencia pero, como en el resto de sectores, la digitalización se está imponiendo.

Entre las técnicas más utilizadas por los ladrones para abrir los coches destacan el uso de un capturador o escáner de radiofrecuencia. Esta es una tecnología por la que los ladrones detectan el vehículo que les interesa y esperan a que el conductor pulse el mando a distancia para cerrarlo; en ese momento accionan este escáner y logran capturar el código de desbloqueo. Los menos digitales, arrancan el bombín de la puerta, sin efectuar una escabechina pero con idéntico resultado.

En cuanto al arranque del motor, ya no se hace el puente. Los delincuentes suelen utilizar, o bien una máquina que conectada a la toma OBD (On Board Diagnostics) del vehículo, y mediante un software, permite programar una nueva llave en blanco o sin codificar; o bien cambiando la centralita que gestiona el motor del automóvil por otra hackeada que tiene el sistema de inmovilización electrónica anulado.

De ahí que el tema de la seguridad sea uno de los obstáculos para la llegada del coche autónomo. La mayor conectividad supone mayores riesgos, más puertas traseras para que nuestro vehículo sea robado de forma digital. De hecho, el FBI ha emitido un informe desfavorable al coche autónomo porque podría ser utilizado por los terroristas como arma manejada desde un dispositivo digital como un portátil o una tableta.

Destinos de los coches robados

El destino de los coches robados gira en torno a tres principalmente fines: venderlos en otros países, usarlos en atracos o en alunizajes, o desmontarlos para revender las piezas.

El destino varía en función del tipo y modelo de automóvil, aunque generalmente los sustraídos en España suelen acabar en Europa del Este y el Norte de África.

Tabaco en el taller, ¡no, gracias!

http://www.infotaller.tv/blogs/josepferro/tabaco-en-el-taller-no-gracias

Artículo de Josep Ferro en Infotaller

 

Si quieres hacer sonreír al camarero que te está sirviendo un café en un restaurante, como si nada, con amabilidad, pídele un cenicero.

A algunos os parecerá increíble, a la mayoría os hará recontar años: hace solo 10 años se fumaba en las barras de los bares y en las mesas de los restaurantes.

Las sobremesas eran bastante más largas y con el cigarrillo de algún comensal se despachaban más gintonics y otras copas. Si tenías la mala fortuna de que el de una mesa cercana se encendía un Montecristo, no te quedaba otra opción que elegir entre refunfuñar en voz baja o irte.

Hoy, al final de la comida siempre hay alguien que te deja sentado en la mesa porque sale a la calle a fumar. ¡Maldita sea! Suerte que nos queda jugar con el móvil, ¡mucho más distraído hoy que con aquellos cacharros de aquellos tiempos! ¡Cómo nos han cambiado los hábitos sociales…!

De fin de semana y con tres enanos me había ido de más de un restaurante para tener paz con toda la familia.

Y un día, quién se acuerda de porqué, apareció la primera ley antitabaco en España, en 2006. ¿os acordáis? Los restaurantes tuvieron que habilitar zonas para fumadores donde, admitámoslo, se estaba mejor que en las otras zonas. Se gastaron fortunas para cumplir la ley. Zonas mejor ventiladas, con menos gente, más silencio, menos follón. Sin niños, que tenían prohibida la entrada a estas zonas… Sin ser fumador, en los restaurantes, yo solía elegir mesa en la pecera de los fumadores: ¡se estaba mucho mejor! Las zonas de fumadores de los aeropuertos daban pena. Sí, era así.

Con la ley de 2010 cayó la bomba. Se extendía la prohibición de fumar en cualquier tipo de espacio de uso colectivo, local abierto al público, que no esté al aire libre (con una única excepción otorgada a centros de internamiento penitenciario y psiquiátrico y en zonas y habitaciones delimitadas en centros residenciales de mayores), que no vienen al caso ahora.

Las terrazas de los restaurantes, las carpas, las terrazas interiores con claraboyas, los áticos con encanto… han surgido mil ideas para poder combinar el ocio, la gastronomía y el tabaco. Restaurantes y bares han invadido la acera pública para montar terrazas de plástico (horrorosas) para los fumadores. Las aceras para los viandantes ahora son más estrechas y los ayuntamientos sacan tajada de esta realidad. Las calles más bonitas de las ciudades están llenas de coches y de plástico para los fumadores. El tabaco, su ley, y la manera de evitarla ha cambiado la fisonomía de las ciudades.

Y hoy, en los trenes, entre vagones, o en la cola de los aviones, ya no se fuma. Impensable. En los vuelos largos estaba permitido fumar a ciertas zonas de los aviones. No hace tanto. Hoy saldrías al telediario. Y naturalmente, en el trabajo tampoco se fuma. Ya no se ve a nadie fumando en oficinas, pasillos, cafeteras ni lavabos. Unos salen a la calle y otros al balcón, a la azotea si la tienen o a las escaleras de incendios. ¿Es ilegal? dejémoslo ahora. El tabaco ahora está condenado a la calle o a la privacidad. Y como en casa y con hijos es feo, miles de padres/madres salen a fumar al balcón.

El último refugio para el fumador es el coche. Puedes ser severamente sancionado por mirar el whatsapp en un semáforo en rojo y, sin embargo, puedes conducir, encenderte un cigarrillo y circular saboreándolo, tan anchamente.

Acerquémonos ahora al mundo de la construcción y al taller, donde suele fumar quien quiere. El taller es ese lugar donde cumplir la ley suele ser opcional. Y no sé de qué nos extrañamos. Paseando por cualquier ciudad del mundo, la imagen de la puerta de cualquier edificio de oficinas es siempre con alguien haciendo más o menos nada, y fumando. Y nunca está solo.

Tanto con el calor del verano como en días de riguroso invierno, siempre hay gente fumando en las puertas. En cualquier taller, no vamos a ser menos, la imagen del encargado (dando ejemplo), un proveedor (liándola), un perito (luego lo criticamos, pero allí está fumando) y alguien más (súper-comprometido), dándole al pitillo, es otra más de las imágenes de la posventa en España.

Y luego nos quejamos de las productividades (de los operarios y del personal de las oficinas) y de que no salen los tiempos. Pero el tabaco se lleva todos los días una parte de nuestro tiempo productivo. ¡Ah, espera! Dice que luego lo recuperan. Bien, bien… Tomo nota de que, poder, sí se puede. Es que no queremos. Apuntado.

Me decía un viejo colaborador, hoy ya jubilado, a media mañana: “jefe, que me voy a dar un paseo de 10 minutos”. “Cómo que un paseo? ¿No tienes faena?”. “Solo serán 10 minutos… lo necesito”. “Haz lo que quieras, pero no te entiendo”. “No van los otros a fumar?” “Ya, pero tú no fumas”. Se reía y me respondía: ”Empiezo ahora”. El tabaco es la excusa perfecta y contra la que muy pocos se atreven.

Señores, la imagen que damos a nuestros clientes, colaboradores, jefes y accionistas es importante. El cigarrillo en los labios nos parece que es de otros tiempos… Pues no. Es actual. Muy actual. Los que estáis a punto de jubilaros y queréis ser maestros de los jóvenes, acordaos también de esto. Los chavales observan, toman nota y actúan en consecuencia.

Ver a jóvenes todo el día buscando una excusa para fumar (y para distraerse con el whatsapp), de escondidas o no, me hace sospechar que algo estamos haciendo mal. Muy mal. El tabaco socializa, sí… bueno, según donde. Revisa tu imagen llegando al trabajo resoplando, oliendo a cigarrillo fumado en 2 minutos… ¿Es como quieres que te vean?

No estoy para dar lecciones, ni mucho menos. Aceptaré la crítica, que caerá…. Admitamos, porque hay estudios que lo demuestran, que los niños mienten, que mienten mucho a partir de los 4 años, y que nos hacemos mayores y seguimos mintiendo. Y las peores mentiras son las que nos decimos a nosotros mismos y que, fíjate, son tan buenas, que nos las creemos sin darnos cuenta. Y las mentiras que nos decimos que tienen que ver con la comida, el tabaco y el alcohol son las mejores.

¿Como, bebo, fumo más de lo que me gustaría?

Post de Josep Ferro

Averías producidas por lubricantes de baja calidad

Gripaje del motor, rotura del turbo y pérdida de la garantía, entre las principales consecuencias.

Las averías más graves causadas por lubricantes de baja calidad

El aceite motor no solo es importante para lubricar los componentes sometidos a fricción, sino también para arrastrar la suciedad que genera la combustión.

Optar por un lubricante de baja calidad para ahorrar puede provocar averías graves y muy costosas.

Por eso, Autocasion.com ha publicado un artículo en su blog, en el que explica cuáles son las peores averías mecánicas que puede provocar un aceite barato que no cumple con las especificaciones indicadas por el fabricante.

Un mal aceite genera grumos, espumas o disoluciones, que obstruyen los conductos de lubricación y eliminan las propiedades antifricción del aceite, por lo que el motor se puede gripar. Además, existe un alto riesgo de que las bielas y los pistones se agarroten y se rompa el motor por completo. En este caso, la solución tiene un precio medio de 4.000 €.

El árbol de levas y las válvulas también se pueden romper o acortarse su vida útil si no se aplica el aceite especificado por el fabricante. Además, los sistemas de distribución modernos con taques hidráulicos son muy sensibles a la calidad del lubricante y su sustitución puede acarrear una media de 1.000 €.

Según el artículo, decantarse por un aceite de calidad es especialmente importante en los vehículos diésel con filtro antipartículas para que no pierda propiedades a pesar de que haya cenizas y combustible diluido en él. Cambiar el FAP supone un coste de entre 1.000 € y 5.000 €.

Los aceites más baratos no aguantan las temperaturas elevadas que alcanza el motor, se carbonizan fácilmente y forman espumas, por lo que se reduce la presión en el circuito de lubricación y la vida del turbo se reduce drásticamente y uno nuevo llega a costar hasta 2.500 €.

Por último, el artículo recuerda utilizar un aceite de baja calidad conlleva una pérdida de la garantía por parte del fabricante, por lo que el coche queda desprotegido ante estas posibles averías.

Para evitar estas situaciones, Autocasion.com recomienda, además, no saltarse las revisiones de mantenimiento y sustituir el filtro de aceite cada vez que se cambie el lubricante.

Los usados baratos más fiables

La revista Autobild es una de las mejores del sector del automóvil, con muchos años de publicación. En este artículo informan sobre la lista de los coches de menos de 3.000 euros (usados, claro) más fiables

Interesante

http://www.autobild.es/practicos/20-modelos-usados-mas-fiables-menos-3000-euros-191060

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